Imagina
que encuentras lo que llevas buscando toda tu vida, que por fin
encontraste eso que tanto necesitabas, pero que no lo puedes
alcanzar, que se te escapa de las manos y no puedes hacer nada para
recuperarlo, que está tan lejos de ti que ya casi no lo puedes ni
ver… o imagina que te arrancan lo único que te hacía feliz en la
vida, aunque fuera solo por un momento, por tan solo pronunciar su
nombre, u oler su aroma, u oír su voz, o tan solo tener entre tus
manos una pertenencia suya… o imagina que hurgaran en tu corazón
para saber lo que más te importa, lo que más amas, lo que más
deseas o aprecias, y te lo quitan cruelmente, mientras te restriegan
por la cara todos los errores que cometiste; todos esos rencores que
habían guardado durante años ahora salen a la luz porque ya
encontraron una excusa para exponerlos sin reparos, para que entonces
la gente pueda verte como una chica vulgar sin decencia ni orgullo,
capaz de hacer cualquier cosa; porque en sus memorias no quedan más
que malos recuerdos contigo, que los buenos se olvidaron todos, o
dejaron de importar, y ya casi no cuentan tus buenas acciones, ahora
solo cuentan tus errores, tus pecados, todo eso que hiciste mal, que
ya bastante te atormentas tú misma todos los días, pues a ellos no
les llega, tienen que atormentarte, parece como si les gustara verte
sufrir, ver como todos hablan a tu espalda cuando pasas o que todos
aquellos “amigos” dejan de hablarte. Cuando puedas comprender
estas situaciones o incluso vivirlas, acuérdate de esto: nada ni
nadie puede impedir que tú seas feliz.
‘Que
si se acercan tiempos de tormenta y vienen nubes negras no te hundas,
aprende a bailar bajo la lluvia’.
No hay comentarios:
Publicar un comentario