Todo para ti es o blanco o negro, ¿por qué no puedes ver los demás colores? No puedo seguir así…
Hemos
jugado tantas veces a ser niños de nuevo que nos hemos olvidado de
volver al presente. Niños, con nuestras pataletas y nuestros
caprichos.
No
queda nada ya que hacer, hemos gastado hasta el último sentimiento
que nos debíamos. Ahora no podemos seguir, no deberíamos seguir…
Pero…
¡qué demonios! Es nuestra historia, gastémosla hasta que no queden
ni las migas. Comámonos el mundo entero. Saciémonos de
experiencias.
Vamos,
cariño, invéntate una razón, una excusa para continuar con todo
esto y te seguiré hasta que no quede tierra bajo nuestros pies.
Venga,
amor, cállame con uno de esos besos, que aún me quedan dudas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario